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lunes, 24 de mayo de 2010
Ana
Ana sonríe, Ana ríe, Ana salta, baila y canta en todo el perímetro de su casa colorida, Ana ama y es feliz, Ana lo demuestra. Ana se levanta temprano para ver el alba con un té en la mano, lo mira orgullosa, lo mira. Ana no sabe lo que piensan de ella, y no le importa, no malgasta sus oidos ni palabras en hablar de los demás. Ana sabe qué decir, y si no, regala abrazos, Ana lee e imagina mundos increíbles, Ana no mira televisión. Los días de Ana son siempre distintos. Todos quieren ser un poquito como Ana, pero Ana no lo sabe, y no le importa.
sábado, 8 de mayo de 2010
por qué escribo
No podría estar más aburrida, entonces vengo acá a charlar con migo, o con ustedes, a escupir palabras que sino estaría tragando y a sacarme el frio de las manos agilizando los dedos escribiendo conclusiones sin sentido. Más que un sábado viví un domingo, y mañana viviré el sábado que me corresponde a este fin de semana. Me voy a arrepentir de no haber salido hoy cuando pude, pero ya no tengo nada para hacerle, estoy sentada y tecleando, sin planes, otro sábado más.
domingo, 2 de mayo de 2010
" ¿Qué te puedo decir? Desde que me dejaste (ir, si esa forma de haberme lastimado lo mismo, te hace sentir más cómoda) mis días son todos iguales, sí, todos iguales.
Me levanto temprano, ya sabés, me gusta ver salir el sol, y adquirí (y no digo por suerte, porque fueron años de madrugar a la fuerza) la capacidad de despertarme justo antes del amanecer. Café en mano me asomo al balcón y admiro a la naturaleza el rato que tarda el cielo en volver a ser celeste, y pienso en vos, inevitablemente, pienso en todo tu ser, en nosotros, y en mi cuando eramos un plural, a veces lloro. Después hablo con las plantas y las veo crecer, me enorgullesco, ¡yo las planté todas!. El resto del día me siento en mi sillón y leo un libro, podría recomendarte algunos, lei varios que podrían gustarte, pero sé que los libros no son parte de tu mundo, lo discutimos muchas veces.
No me interesa conocer personas nuevas, salir a hacer el ridículo con la sonrisa pegada y controlar mis palabras para no ofender a nadie ¡son todos tan hipócritas!. Cuando te conocí conocí a todas las personas que quiero conocer en mi vida, no sé si decirte gracias o mandarte a la mierda."
Me levanto temprano, ya sabés, me gusta ver salir el sol, y adquirí (y no digo por suerte, porque fueron años de madrugar a la fuerza) la capacidad de despertarme justo antes del amanecer. Café en mano me asomo al balcón y admiro a la naturaleza el rato que tarda el cielo en volver a ser celeste, y pienso en vos, inevitablemente, pienso en todo tu ser, en nosotros, y en mi cuando eramos un plural, a veces lloro. Después hablo con las plantas y las veo crecer, me enorgullesco, ¡yo las planté todas!. El resto del día me siento en mi sillón y leo un libro, podría recomendarte algunos, lei varios que podrían gustarte, pero sé que los libros no son parte de tu mundo, lo discutimos muchas veces.
No me interesa conocer personas nuevas, salir a hacer el ridículo con la sonrisa pegada y controlar mis palabras para no ofender a nadie ¡son todos tan hipócritas!. Cuando te conocí conocí a todas las personas que quiero conocer en mi vida, no sé si decirte gracias o mandarte a la mierda."
lunes, 29 de marzo de 2010
El día que la conoció no lo podía creer, después de tanto equilibro, de tantas risas y saltos en la cama de resortes, después de caerse siempre para el lado de la felicidad ¿qué había pasado?. Lo primero que pensó fue en por qué ella estaba ahí, abrazandolo, sin decir nada, casi afixiandolo y aprentadole el pecho. Lo segundo fue un recuerdo borroso de sus días hasta aquel, un caer en que su vida iba a transtornarse, un pesado montón de tiempo que tendría que llenar de nuevo, con otras cosas, con ella, encima con ella. Después no pensó más, lloró, lloró hasta deshidratarse, y después tomó y siguió llorando. Llamó a a sus amigos, a sus parientes, a sus conocidos y al psicologo, algunos le dijeron que se acostumbre, que la disfrute, que se iba a ir sola a molestar a alguien más, que salga a bailar, que se emborrache, que le de celos. A la noche se acostó y lo único que pudo hacer fue suspirar un largo y cansado "tristeza y la puta que te parió".
miércoles, 3 de marzo de 2010
Un hombre sale de su casa, camina tres cuadras y se da cuenta de que olvidó la pipa en casa, "que raro"-piensa-"crei que la tenía en el chaleco", decide si es importante volver a buscarla y recuerda que la semana anterior la mitad de sus pacientes le dijeron que la pipa le daba un aire de inteligencia y elegancia "inteligencia y elegancia" repite en voz baja, y no duda en volver. Camina una cuadra y ve a una mujer encendiendo una pipa, " ¡que casualidad! Es igual a la mia" se figura, y decide ir a hablarle. Después de halagarla e insistirle consigue invitarla a salir, lo hace porque supone que como tiene su mismo gusto en pipas, debe tenerlo también en todo lo demás, notoriamente, supone mal. Cuando la mujer se va, vuelve a caminar hacia el trabajo, olvidando que tenía que volver a su casa y el resto de los días que quedan hasta encontrarse con ella los pasa imaginando diálogos y escenas en los que ella termina derretida en sus brazos.
Se encuentran en un bar bien decorado y repleto de gente y se sientan en una mesa, ella tiene puesto un vestido púrpura que combina con sus ojos y un peinado alto decorado con flores, él una camisa a cuadros. Rien un rato y beben, pero a todo lo que el hombre dice que le gusta, ella dice que no, después de varias fallas ella lo nota triste y le pregunta por qué, él no quiere enojarla, pero termina confesandole que la reunión no es lo que esperaba y que en su vaso ha caido una mosca. Decide darle una última chance al que podía ser el amor de su vida y le pregunta cómo eligió esa pipa, ella sonrie, la saca de su bolso y comienza a contarle cómo la encontró tirada en la vereda el día en que él la invitó a salir . Encolerizado y avergonzado de su ingenuidad, agarra su pipa, le desea buenas noches y se va. Ella no entiende, y se larga a llorar, no tenia pensado pagar la cuenta.
Se encuentran en un bar bien decorado y repleto de gente y se sientan en una mesa, ella tiene puesto un vestido púrpura que combina con sus ojos y un peinado alto decorado con flores, él una camisa a cuadros. Rien un rato y beben, pero a todo lo que el hombre dice que le gusta, ella dice que no, después de varias fallas ella lo nota triste y le pregunta por qué, él no quiere enojarla, pero termina confesandole que la reunión no es lo que esperaba y que en su vaso ha caido una mosca. Decide darle una última chance al que podía ser el amor de su vida y le pregunta cómo eligió esa pipa, ella sonrie, la saca de su bolso y comienza a contarle cómo la encontró tirada en la vereda el día en que él la invitó a salir . Encolerizado y avergonzado de su ingenuidad, agarra su pipa, le desea buenas noches y se va. Ella no entiende, y se larga a llorar, no tenia pensado pagar la cuenta.
domingo, 21 de febrero de 2010
Músicos, no músicos y anti músicos.
Los músicos tienen amigos músicos, y por eso piensan en tener bandas con todos ellos y en distintas combinaciones. Los músicos más jóvenes saben como transformar una fiesta en una zapada [aunque no todos sean guitarristas, la mayoria sabe tocar la guitarra] y les encanta hablar de sus nuevos instrumenos, o de los que buscan, pidiendo opiniones y mostrando fotos. La mayoria de los músicos saben o [en casos peores] piensan, que tocan o cantan bien y si bien esto es verdadero tratandose de ciertas personas, en algunas personas es una mentira inmensa y es duro y agotador hacerles ver la verdad. Entre los no músicos hay tres clases, los que admiran a los músicos, que suelen ser analfabetos en ese arte y muestran contentos como aprendieron a tocar el cumpleaños feliz. Los que músicos o no músicos les dan lo mismo y los anti músicos, que odian tener que tragarse ensayos y conversaciones de músico a músico. Los músicos en desarrollo se pierden entre los no músicos [salvo entre estos últimos] y aunque prefieren juntarse a tocar con sus compañeros musicales disfrutan la compañía de cualquiera de todos estos [incluyendo a los anti musicos, aunque no los entienden]. Los músicos jóvenes sueñan con tener su sello de música independiente y abrir un bar a donde inviten a sus amigos a tocar. Los músicos más antiguos son los más vanidosos y sacan cds. A los músicos jóvenes y en desarrollo les encanta ver a los más antiguos y hablar con ellos de otros músicos, los músicos que se hicieron historia. Quiero aclarar algo, los anti músicos no son anti música, pero no pueden soportar ver como seis amigos gastan el tiempo viendo instrumentos en internet.
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